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Diario de un ser inadaptado (culturalmente hablando)

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Lugar: Distopia, Cosmos, U.S. Outlying Islands

Nací sin pedirlo expresamente por allá el siglo XX; luego no me quedó más remedio que (mal)vivir todo lo que pude, o mejor, me dejaron.

martes, abril 03, 2007

10. Epístola a una Corintia



Estimada (a la par que odiada) Corintia,

Antes que nada perdóname, pero al ver escrito ese atrevimiento tuyo de “a quien pudiera interesar” he estado a punto de prender fuego a tu carta. Lo peor es que poco después me he arrepentido de veras, porque semejante desagravio me ha generado una urticaria en mi maltrecho organismo de la que todavía no me he podido recuperar. Ya sé que tú –presumo, en tu bendita inocencia– no tienes culpa alguna de ello, pero es que a mí me ha recordado (sí, lo sé antes de que tú me lo digas, ¿porqué lo has hecho? ¿porqué no has podido dejarte llevar sin más y dejar los recuerdos en paz por unos instantes?... continúo:) a todas esas cartas de recomendación detallando hazañas curriculares varias que he tenido a bien recoger, y cuyo comienzo era así en todas, y que me han servido para lo justo y no más, porque resulta que con el tiempo me he dado cuenta de que lo de “a quien pudiera interesar” se refería en mi caso a prácticamente nadie.

Después, de esta consideración previa, debo decirte que, cual colegial bonachón, he ido obediente y sin rechistar al quiosco para comprar tu recomendación nada más salir de mi obligado retiro (digo obligado porque la gente a grandes dosis también me produce urticaria); y esto tiene mérito, me refiero a lo de ir al quiosco, porque hacía al menos unos diez años que no me acercaba a ninguno, debido al acentuado escozor que los quioscos, o para ser precisos, los quiosqueros producen en mí –muy por encima del escozor medio que me produce la población en general.

A continuación, y cuando la revista obraba ya en mi poder, ¡me tuve que aguantar las irrefrenables ganas de tirarla a la basura inmediatamente! y no por la revista en sí, ¡no vayas a pensar eso viniendo la recomendación de ti! ¡No! (Lo siento de nuevo y perdóname si puedes: no tienes tú la culpa, bendita seas una y un millón de veces, ya lo sé, soy yo y sólo yo el culpable; y es que por motivos imposibles de confesar si no es en presencia del padre Piquillo, siento una especial aversión hacia todo tipo de revistas). Pues bueno –que parece esto ya más inacabable que el via crucis de nuestro amado Señor–, sacando fuerzas de dentro de mí que desconocía tener, me dispuse a abrirla, y lo peor, ¡a leerla incluso! Vaya, cómo empiezas el día –me dije para mis adentros. Y luego añadí mitad conciliador mitad agorero: bueno, no te desesperes todavía; a ver cómo acaba.

Resumiendo Corintia –te podías haber saltado los tres párrafos anteriores: no servían para nada, ¡soy un canalla, lo sé!– que me obligué a leerlo y, para colmo de los colmos, ¡me obligué también a tomar notas! Y una vez que acabé con tan sacrificada tarea, no pude por menos que lanzar, a los cuatro vientos en un arrebato místico: ¡Qué has hecho de mí, Dios mío! ¡En qué me has convertido! (no sé si lo hasta ahora aquí narrado es rozar casi la santidad, pero a mí hace unos minutos, y en medio de la confusión del arrebato, así me lo pareció); paso, en todo caso y después de recuperarme del éxtasis religioso que me invadió incomprensiblemente, a explicitar, ahora sí, mi crítica desacompasada de la revista (supongo que tendrás claro a estas alturas que este cuarto párrafo tampoco servía para nada):

p.5: “Valorar la sensibilidad” (Si conocéis al autor por uno de sus ‘libros’ –los llaman así a falta de otro nombre que no hiera la sensibilidad de sus lectores– os recomiendo que tapéis de inmediato la foto de él que aparece si queréis leer el texto sin mayores problemas…)

p.6-8. (Corintia de marras, he seguido tu recomendación: me he fijado en las fotos y, para variar, he empezado a hacerme unas preguntas, seguro, no demasiado pertinentes: ¿Qué le pasa a la mujer de la p.6-7? ¿Por qué mira cabizbaja? ¿Será por qué ha terminado bruscamente una relación con la mujer de la p.8? ¿Es de ellas dos el niño que sostiene la mujer de la p.8 o sólo se lo han prestado para hacerse la foto?)

p.8. La editorial finaliza con: “…es necesario darle lugar a nuestro mundo sensible, aquel en el que habitan todas nuestras emociones, aquellas que nos preparan para la acción. Pero no una acción cualquiera, sino para una satisfactoria, congruente, adulta y responsable.” ¿Quién no podría suscribir semejante declaración? (Sí, a mí también se he ocurre mucha gente.) En fin…

p.32. “El valor de ser sensible” Destaco de la p.33, el punto que dice que si eres una persona altamente sensible “probablemente eres muy intuitivo, concienzudo y sintonizas con los sentimientos de los demás… y, probablemente, eres más emocional.” Hubiera estado mejor que nos lo hubieran confirmado del todo (y no probablemente o al menos que hubieran precisado la probabilidad). Ahora estoy hecho un lío: creo que encajo en el perfil pero sólo ‘probablemente’.

p.40. “¿Eres una persona muy sensible?” Aquí sugiere un test para determinar si eres o no sensible. (No sé si me hacía falta hacerlo para tener la confirmación definitiva pero vale va…) En todo caso, te recomiendo que no lo hagas en compañía, porque marcar con verdadero a algunas de esas preguntas en presencia de alguien tiene que causar un bochorno de aquí te espero (debe ser por eso de la sensibilidad). Pongo algunos ejemplos: “Tengo una vida interior muy rica y compleja”, “Me conmueve profundamente el arte o la música”.

p.42-43. “Disfruta del don de ser sensible.” Aquí nos dan directamente consejos para disfrutar de ese lastre, perdón… quería decir don. La lástima es que no viene ni el nombre ni (lo más importante) la dirección del autor, porque dice algunas cosas de las que convendría hablar en persona con él. P.ej. BUSCA AMIGOS SENSIBLES. ¿Cómo se hace eso? ¿Se ha de ir por la calle con un rótulo colgado del cuello que ponga “Soy sensible, ¿y tú?” Más irritante resulta lo de BUSCA UN BUEN EMPLEO o TRABAJA POR TU CUENTA. Yo, a mi entender, hubiera preferido que hubieran puesto directamente OBTEN UN PRIMER PREMIO EN EL EUROMILLON. Lo digo porque me parece más probable que lo anterior…

Y hasta aquí puedo leer, como se suele decir; pero es que esta vez de verdad no podía, ¡no podía más! ¡Qué horror!

Ya ves mi Corintia de los coj…, ¡he sobrevivido a su lectura! En todo caso, no me pidas nunca más colosales sacrificios, ¡nunca más! Te lo pido por favor, ¡por favor! Ni siquiera en Semana Santa.

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